Ya hemos hablado en numerosos post sobre el blanqueamiento (“¿Por qué hacer un blanqueamiento dental?”) y seguiremos hablando más en el futuro pues nuestras clínicas están ofreciendo lo último en este tipo de tratamientos (Blanqueamiento dental avanzado). Pero en este caso vamos a tratar un tema que hasta ahora no lo habíamos hecho: ¿Qué debemos hacer y evitar después de un tratamiento de blanqueamiento dental?

Lo más importante, aunque suene obvio, es insistir en mantener una buena higiene bucodental a base de cepillo, dentífrico y colutorio, aunque en estos dos último hay que asegurarse que no lleven pigmentos de color que puedan teñir nuestros dientes. Si notamos una especial sensibilidad tras el tratamiento, existen dentríficos específicos.

Los fumadores tienen que evitar fumar en las 24-48 posteriores al tratamiento de blanqueamiento. La nicotina, con su gran concentración de agentes químicos, es uno de los principales causantes de la decoloración nuestros dientes y puede arruinar el efecto ganado con el tratamiento.

Tras una sesión de blanqueamiento dental es habitual que exista una cierta sensibilidad en los dientes que termina por desaparecer al cabo de unos días de no usar el gel blanqueador (peróxido de hidrógeno o carbamida). Además de esta sensibilidad, los dientes  son muy susceptibles de retener algunas pigmentaciones, por lo que las semanas siguientes al tratamiento es recomendable seguir una dieta que no incluya alimentos con colorantes. En general también conviene introducir cualquier alimento o bebida que esté frío, pues los dientes pueden estar muy sensibles.

Alimentos a evitar en 48-72 horas siguientes al tratamiento

Los cítricos son uno de los enemigos del esmalte de los dientes, por el desgaste que produce en los mismos, por lo que es fácil imaginar el efecto que puede tener en nuestros dientes recién blanqueados. Frutas ácidas como el kiwi, la piña, limones, naranjas, etc., pueden provocar una hipersensibilidad dental, tanto si los consumimos de forma natural o en zumo, además de mitigar el blanqueamiento conseguido.

También es bastante habitual oír que debemos evitar el consumo de frutos rojos, pues destiñen nuestros dientes. Es cierto en el caso de moras, frambusesas o los arándanos, pero no es así en el caso de las fresas, que pueden tener cierto efecto blanqueador gracias a su contenido en ácido málico.

Otros alimentos que pueden teñir nuestros dientes especialmente en los días posteriores a un blanqueamiento dental son la remolacha, ciertas salsas (como la soja) o las espinacas, aunque estas últimas también ayudan a segregar saliva y contribuyen a proteger el esmalte.

Obviamente los caramelos por su alto contenido en colorantes además de azúcares y otros agentes químicos, son un enemigo en esas primeras horas si queremos mantener una sonrisa limpia.

Bebidas a evitar en 48-72 horas siguientes al tratamiento

Las bebidas también pueden tener un efecto nocivo para mantener nuestro blanqueamiento. Las más evidentes son el café (gran cantidad de cromógenos y un consumo diario) y el vino tinto (taninos y cromógenos), pero en general cualquier bebida que contenga colorantes (naturales o artificiales), especialmente los refrescos y las bebidas azucaradas.

El té, como ocurre con ciertos alimentos, también es contradictorio su consumo. Por un lado, los diferentes tipos de té son muy saludables para nuestras bocas, pero para el caso que nos ocupa, tras realizar un blanqueamiento dental, los tés pueden manchar el esmalte de nuestros dientes, especialmente el té negro por su gran concentración de taninos. El té blanco sería el menos nocivo, pero en general conviene evitar su consumo en los días posteriores.

 

Como última recomendación, si queremos mantener el efecto de blanqueamiento dental, además de una buena higiene bucodental, es importante ver con tu odontólogo la posibilidad de hacer sesiones de refuerzo, aunque todo dependerá del tratamiento empleado.