Ahora que estamos en pleno Verano es muy adecuado hablar de la xerostomía, pues en esta época y por las altas temperaturas podemos experimentar síntomas comunes. Resumiéndolo mucho, se puede identificar como la sensación de sequedad que tenemos en la boca por falta o disminución de la saliva. Es algo muy subjetivo, difícil de identificar en ocasiones, y que produce muchas molestias. A pesar de todo, conviene aclarar que no se trata de una enfermedad, sino de una situación clínica a la que se puede llegar por diversos motivos.

Origen de la xerostomía

La xerostomía viene provocada por una alteración en el funcionamiento de las glándulas salivales. A menudo la sequedad en la boca se produce por la falta de líquidos, como ocurre en Verano, que puede ir unida también a la pérdida de líquidos que no se compensan, como en una sudoración excesiva, diarrea o vómitos.

También ocurre puntualmente cuando la respiración por la nariz resulta difícil, caso de un resfriado fuerte en el que respiramos por la boca, o bien cuando tenemos alguna enfermedad de la mucosa bucal o algunas enfermedades odontológicas.

Existe también una xerostomía reversible donde la secreción salival puede ser estimulada o regulada por el efecto que provocan el tabaco, ciertos medicamentos, quimioterapia, depresores, etc. Por otro lado, la xerostomía irreversible se da cuando el daño en las glándulas salivales es irreparable e impide su correcto funcionamiento.

Tratamiento odontológico

Vamos a empezar por el último caso, el de la xerostomía irreversible. En estos casos, los pacientes provienen del síndrome de Sjögren y de los efectos producidos por la radioterapia en el tratamiento del cáncer de cabeza y cuello. Para tratarlo es clave cambiar, suprimir o reducir los fármacos que puedan producir la sequedad de boca. También habría que estudiar si la actividad glandular aún puede ser estimulada de forma mecánica, química o gustativa.

A parte de la solución más obvia, que consiste en una hidratación constante, especialmente cuando estemos sometidos a altas temperaturas o hagamos algún tipo de ejercicio físico, existen varias formas de evitar el síndrome de la boca seca. La producción de saliva puede reactivarse a corto o largo plazo mediante métodos tan asequibles como unos chicles, con sabores intensos que estimulen las glándulas y logren poco a poco aumentar la salivación.

La higiene bucodental también es clave, con un cepillado suave, pastas dentales adecuadas y colutorios específicos que consigan una mayor estimulación de las glándulas salivales. El xilitol tiene un efecto humectante que ayuda considerablemente a mejorar la xerostomía, a parte de sus beneficios a nivel bacteriostático.