Detrás de la pérdida de los dientes, siempre hay una historia. Existen múltiples  causas que explican la pérdida de piezas dentales tales como: las enfermedades periodontales (gingivitis, periodonditis) que afectan a las encías, tejidos y estructuras que protegen y sujetan al diente en la boca.

La  caries no tratada a tiempo puede desembocar en una endodoncia o en una extracción si no se llega a tiempo.  El sarro favorece los problemas periodontales que más adelante nos ocasionan las enfermedades anteriormente nombradas.

Los  golpes  por accidentes en las piezas (fracturas dentales), y el  bruxismo (apretar y/o rechinar los dientes)  afectan de igual manera en la pérdida de piezas dentales.

Detrás de la sonrisa de cada paciente existe una historia que puede crear cierta vergüenza o miedo a la hora de acudir a nuestro  dentista para tratar las pérdidas de los dientes.  Esto puede hacer que retrasemos en la medida de lo posible, dicha visita al dentista, ocasionando por ello, más problemas en el posterior tratamiento.

Cuando se ha producido la pérdida de un diente, se recomienda la colocación de un implante dental. El implante dental, es una pequeña pieza hecha de titanio que se inserta en el hueso, con anestesia local, formando lo que será la nueva raíz del diente. Una vez que el implante se ha osteointegrado perfectamente en el hueso, se procede a colocar la corona correspondiente de manera que ya tenemos el diente estable  y funcional.

Las coronas es la parte estética que simula el diente y que se coloca sobre el implante. Pueden fabricarse de dos tipos distintos de material:

  • Metal porcelana: tiene excelentes resultados funcionales y estéticos, pero a largo plazo la porcelana puede deteriorarse dejando ver parcialmente el gris del metal.
  • Zirconio: las coronas dentales hechas con este material son las más estéticas ya que es de color blanquecino (se hace del mismo tono de color del diente) y se mantienen 100% estéticas en el tiempo.

En realidad acudir al dentista a tiempo, nos permitirá prevenir posibles infecciones  manteniendo así  una buena salud bucodental.

Es recomendable  acudir 2 veces al año al dentista y realizar revisiones periódicas. El dentista o implantólogo especialista que sigue su caso le hará todas las recomendaciones personalizadas sobre su plan de tratamiento .Es fundamental, que el paciente lleve a cabo una higiene perfecta de su boca y, que siga  puntualmente, el programa de revisiones que el dentista le indique con el fin de que el tratamiento sea exitoso en el transcurso del tiempo.