La zanahoria es uno de los alimentos definitivos para nuestra salud en general. Están cargadas de nutrientes (vitaminas A, C, K y B8), contienen ácido pantoténico, ácido fólico, manganeso, cobre, potasio y hierro. Además de su alto contenido en fibra, esta hortaliza está disponible durante todo el año y puede comerse cruda o cocida. Es complemento ideal para aderezar una ensalada o bien para rematar un guiso.

Si nos fijamos en los beneficios para nuestra salud bucodental, las zanahorias pueden aportarnos lo siguiente:

  • Si la comiésemos cruda y entera la zanahoria serviría para limpiar los dientes y muelas. Pero en el caso de consumirla procesada también tiene sus propiedades. Por ejemplo fortalece las piezas dentales y las encías, mejora el riego sanguíneo y evita la adhesión de las bacterias a los dientes.
  • Para los bebés que les están saliendo los dientes o bien personas mayores con problemas de masticación y sin dientes, se suelen tomar zumo de zanahoria. Este tipo de zumos, además, ayuda a personas convalecientes a recuperar el apetito.
  • La zanahoria estimula la producción de saliva (al ser alcalina) y compensa la acidez y las bacterias en la boca. Por lo tanto, es capaz de las prevenir las caries, mejora el riego sanguíneo y evita la aparición de la halitosis. Al contener flúor previene las caries y mantiene en buen estado el esmalte dental.
  • Su alto contenido en Vitamina C es bueno para la salud de las encías y dientes.
  • Como complemento para mantener limpias las encías y los dientes. Cuando comemos zanahorias crudas, al tener una textura crujiente, raspa las partículas de comida y la placa dental.

En definitiva, comer zanahoria contribuye a tener unos dientes más fuertes y sanos, a tener una salud bucodental óptima.