El empaste es el tratamiento indicado para corregir las caries en sus fases iniciales, es decir, cuando afecta a los tejidos duros del diente. La caries puede ser evitada si visitamos periódicamente a nuestro dentista cuando tenemos alguna molestia u otro síntoma (sensibilidad con alimentos o bebidas frías o calientes, mal aliento, etc.). No hay que esperar a que estas molestias se agraven. Un tratamiento con empaste puede evitar dolencias mayores.
1.- La caries ha invadido el tejido duro del diente, en este caso, un molar por su cara superior, área empleada para la masticación.
2.- El odontólogo procede a limpiar la zona afectada, dejando una cavidad anatómica que rellenará posteriormente con un material apropiado.
3.- El médico practicará una obturación del orificio con un material especial compuesto de amalgama de plata y mercurio.
4.- La obturación del orificio también puede realizarse con material "composite" que imita el color natural del diente. La razón estética, tan importante, es atendida gracias a estos nuevos materiales.


Existen cuatro tipos de empastes dependiendo de si la obturación cubre dos o más superficies del diente:
1.-SIMPLE:
Obturación que ocupa una cara de la pieza dentaria.
2.-COMPUESTO:
Obturación que cubre dos o más superficies del diente.
3.-RECONSTRUCCION:
Restauración que devuelve la anatomía perdida a una pieza cubriendo tres o cuatro superficies de la misma.
4.-DE ANGULO:
Restauración que devuelve un ángulo perdido a la pieza.
RECUERDA
Un diente afectado por una caries leve puede tratarse con un empaste. Si dejamos transcurrir el tiempo puede llegar a profundizar hasta el nervio. El tratamiento será, en el mejor de los casos, una endodoncia o, en el peor, tendremos que extraer la pieza y reponerla mediante un implante.
 
 
 
 
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