¿Cuánto daño hace el tabaco a nuestros dientes?

///¿Cuánto daño hace el tabaco a nuestros dientes?

¿Cuánto daño hace el tabaco a nuestros dientes?

Estamos muy lejos de aquella época en la que ver a alguien con un cigarrillo en la boca (o en las manos) era sinónimo de clase, de alguien “cool”, una imagen a la que contribuyó en gran medida el Hollywood clásico con actores como Humphery Bogart, John Wayne o Rita Hayworth. Muchos de sus personajes no se entenderían sin sus gestos al fumar tabaco.

Más allá de las evidentes enfermedades de pulmón (cáncer, enfisema, bronquitis crónica), el tabaco acarrea otras consecuencias que afectan a nuestra salud general y, en particular, a nuestra salud bucodental. De hecho, la boca es una de las zonas donde se manifiesta de forma más evidente los efectos del tabaco. A fin de cuentas es la entrada principal a nuestro organismo (no en el caso de los fumadores pasivos). El humo de los cigarrillos está compuesto por unos 4.000 elementos que son farmacológicamente tóxicos, mutagénicos y carcinogénicos. Esto se traduce en que un fumador tiene mayores niveles de bacterias patógenas en el periodonto y presentan una disminución de las defensas de la encía frente al ataque bacteriano.

Pero ahí no termina el problema en los fumadores, pues la enfermedad periodontal suele manifestarse en un sangrado de las encías, algo que no ocurre en ellos externamente al tener una mayor acumulación de sarro y la aparición de manchas. Por lo tanto, un fumador debe tomarse más en serio si cabe la limpieza bucodental y aumentar el número de revisiones en el dentista.

El tabaco, además, puede conducir a sufrir alguna o algunas de las siguientes enfermedades:

Cáncer bucal

Antes de llegar a los pulmones, el humo que pasa por la boca y la garganta de forma repetida hace que sus elementos nocivos puedan mutar las células sanas del labio, la lengua, la mucosa yugal, la comisura de los labios, las encías, el suelo de nuestra boca y el paladar. Hay factores de riesgo que pueden sumarse al tabaco, como son el genético, la edad y sexo (varones de entre 50 y 70 años) o factores metabólicos, hormonales o hepáticos.

Enfermedad de las encías (periodontal)

Como comentábamos más arriba, las encías y el hueso que rodea los dientes son una de las principales víctimas del tabaco y donde antes se manifiesta en nuestra boca. Debilita esa zona y la convierte en más vulnerable a las bacterias y a sufrir alguna infección en esa zona. Además, los tratamientos para combatirla son menos eficaces en los fumadores.

Halitosis y manchas

Hay muchos fumadores que podemos distinguirlos por el aspecto de sus dientes o por el olor característico que desprende su boca. No es necesario verles con un cigarrillo. Los fumadores ven alterado su sentido del gusto y del olfato, además de causarles un mal aliento que va acompañado de una decoloración en la lengua. Los dientes amarilleados y las manchas son otra característica de un fumador.

Aunque resulte muy evidente, gran parte de estos problemas se solucionan con el cese del consumo de tabaco, pero no hay que olvidar acudir regularmente al dentista para hacer revisiones más habituales y poder detectar alguno de los síntomas que provocan estas enfermedades. Tampoco hay que olvidar el humo de “segunda mano” y que afecta a las personas que están a su alrededor, sobre todo en los niños. Hay estudios que demuestran que en el caso de estos últimos, al estar expuestos al humo del tabaco, puede afectar a la contaminación de su cavidad bucal y a aumentar el riesgo de sufrir caries.

2017-12-17T23:50:14+00:00 4 octubre, 2017|Blog, Salud|

Leave A Comment